Violaciones de derechos humanos en operativos antiterroristas
Las fuerzas policiales y militares con atribuciones excesivas sometieron a detenidos a torturas, malos tratos e interrogatorios crueles para obtener autoinculpaciones y fabricar pruebas.
Durante las operaciones antiterroristas, se produjo una inversión del principio indubio pro reo aplicándose el principio pro societa, trasladando la carga de la prueba al procesado quien debía demostrar su inocencia. Las Fuerzas Policiales y Militares, dotadas de atribuciones excesivas, vulneraron sistemáticamente los derechos de los detenidos sometiéndolos a crueles interrogatorios, maltratos y torturas. El 77.2% de los detenidos declaró haber sufrido torturas durante la investigación policial, siendo obligados a firmar documentos y a incriminarse. Se empleaban métodos fraudulentos como sembrar pruebas falsas, tal como el caso documentado donde sustancias terrosas eran pasadas por las manos de detenidos encapuchados para posteriormente usarlas como evidencia en acusaciones de posesión de explosivos.