Tentative d'effacement des preuves à la mine de Mysteriosa
Des militaires dynamitèrent l'entrée d'une mine et jetèrent des restes humains pour effacer les preuves du massacre.
Elementos del Ejército detuvieron a un grupo de comuneros que acudían en auxilio del Juzgado para la diligencia de levantamiento de cadáveres, reteniéndolos en una casa abandonada desde las 10 de la mañana hasta las 5:30 de la tarde. Aproximadamente a las 3:30 los detenidos sintieron una explosión, debido a que los soldados estaban dinamitando la entrada del socavón para borrar las huellas de la masacre, arrojando luego los restos humanos a un barranco profundo. El sargento Duilio Chipana Tarqui admitió que el Teniente Bendezú le ordenó regresar a la mina y cerrar la entrada.