Détention et disparition forcée de villageois par la police à Pimachi, Aco et Huanri
Huit habitants de Pimachi, Aco et Huanri furent arrêtés par la Direction des opérations spéciales de la Police nationale le 9 mai 1990 et victimes de disparition forcée après leur départ le 12 mai. Leurs corps furent par la suite retrouvés dans une fosse clandestine à Chontapunta.
El 9 de mayo de 1990, efectivos de la Dirección de Operaciones Especiales de la Policía Nacional detuvieron a ocho pobladores en las comunidades de Pimachi, Aco y Huanri: José Chávez Loli, José Beltrán, Cornelio Abad Ediolino, Elfer Abad Casimiro, Roberto Loli Marzano, Ambrosio Surco Cama, Celestino Martínez Gavino y Orlando Anastasio Soberan. La policía especializada se retiró conjuntamente con los detenidos el 12 de mayo de 1990, pero el destino y situación de los detenidos resultó un misterio para los familiares. El hecho fue negado en reiteradas oportunidades por las autoridades civiles, policiales y militares. A fines de 1990 fue descubierta una fosa clandestina en un paraje desolado conocido como Chontapunta, a 4500 msnm, en el distrito de Corpanqui, desvirtuando definitivamente la versión oficial.