Torture à la base militaire de Los Laureles
Une base militaire fonctionna comme centre de torture systématique avec exécutions et disparitions entre 1990 et 1993.
El Batallón Contrasubversivo N° 313 en Tingo María constituyó un centro de detención donde se torturaba sistemáticamente a personas detenidas por su presunta vinculación con el terrorismo. Los métodos incluían golpes, descargas eléctricas, agua hirviente, ahogamiento, colgamiento y uso de 'la parrilla'. Varios ex soldados y detenidos testimoniaron sobre torturas, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones. Los cuerpos de ejecutados eran arrojados al río Huallaga. Algunos detenidos eran liberados a cambio de dinero.