Establishment of the Peruvian Truth and Reconciliation Commission (CVR)
In 2001, the Peruvian government established the Truth and Reconciliation Commission (CVR) to investigate crimes committed during the internal conflict from 1980 to 2000. The commission was tasked with examining offenses attributed to both state agents and subversive groups, including murders, kidnappings, forced disappearances, and other serious human rights violations. This broad mandate required the TRC to address complex political processes and develop comprehensive methodologies for documenting these violations.
El Decreto Supremo estableció la CVR con amplias funciones de gestión, incluyendo medidas de seguridad para personas amenazadas, canales de comunicación con la población afectada, y aprobación de su reglamento interno. Aunque la CVR carecía de facultad de citación obligatoria, disponía de amplia autonomía y capacidad de iniciativa dentro de gestiones de buena voluntad, siendo su principal fortaleza la autoridad moral y capacidad de argumentación persuasiva. El Decreto Supremo 101-2001-PCM clarificó que la reconciliación nacional debía realizarse a partir del esclarecimiento de los hechos y el restablecimiento de la justicia, excluyendo interpretaciones que equivalieran la reconciliación a la extinción de responsabilidad penal.