Use of Torture and Coercion in Peru
In 1992, it became common for 'sudden' individuals to be detained for months in Peru, where they were coerced into identifying people allegedly involved with subversive activities. During their detention, they were subjected to physical and psychological abuse. The testimonies from various provinces, such as Azángaro and Chanchamayo, highlight the use of torture as a tool for incrimination.
Las autoridades utilizaban la tortura como instrumento para obtener declaraciones incriminatorias contra otras personas, empleando amenazas de muerte y violencia física para presionar a los detenidos. Cuando las víctimas se negaban a incriminar a terceros, la intensidad de los malos tratos aumentaba significativamente. A partir de 1992, esta práctica se intensificó con los casos de «arrepentidos», quienes eran mantenidos en cautividad durante meses y sometidos a malos tratos físicos y psicológicos para identificar a presuntos colaboradores de grupos subversivos en diferentes regiones del país.