Meurtres dans les prisons de Lima et de Callao
Mutineries dans les prisons entre 1985 et 1992 avec environ 350 détenus tués.
Las matanzas de los penales ocurrieron en 1985, 1986 y 1992, quedando en el terrible recuento de la historia penitenciaria. Aproximadamente 350 internos fueron muertos, la mayor parte de ellos como consecuencia de ejecuciones extrajudiciales. El Estado, incapaz de aplicar una correcta y eficiente estrategia antisubversiva en los penales, optó en dichas ocasiones por la eliminación física del enemigo. Estas matanzas fueron resultado del uso excesivo de la fuerza por parte del Estado.