Asesinato de María Elena
María Elena fue asesinada brutalmente en un atentado que dejó su cuerpo destrozado, generando profundo dolor y desconcierto entre sus compañeras activistas.
Un testigo presencial llegó a un local a las 6:45 de la mañana y encontró a María Elena asesinada con su cuerpo destrozado, intestinos esparcidos y sangre cubriendo las paredes blancas del lugar. Después del atentado, sus compañeras llegaron desesperadas al centro de acopio, llorando y cuestionando la crueldad del acto. Las sobrevivientes expresaron que aunque mataron a María Elena y silenciaron su voz, sus palabras y ejemplo permanecieron en sus corazones, pero sintieron que había sido abandonada a merced de sus asesinos, con solo un policía de resguardo insuficiente frente al aparato de Sendero Luminoso.