Escalada de violencia del PCP-SL en Puno en 1986
En 1986, el PCP-SL intensificó sus acciones terroristas en el altiplano de Puno mediante ataques sistemáticos a empresas asociativas, saqueos y tomas de pueblos.
El PCP-SL buscó convencer al campesinado de que la recuperación de tierras se lograba mediante las armas y no por decretos, utilizando métodos sistemáticos de terror. En 1986, principal punto de quiebre en la intensidad de la «guerra popular» en el norte del altiplano, se registró la mayor cantidad de atentados y actos terroristas del ciclo de violencia en Puno. Las principales empresas asociativas fueron objeto de «arrasamientos», incendios, saqueos y robo de ganado. La toma de Chupa el 16 de febrero de 1986, donde veinte senderistas capturaron autoridades y asesinaron al gobernador, fue exhibida por Guzmán como prueba de la primacía de su partido en el altiplano.