Les prisonniers du Sentier lumineux approuvent les lettres de Guzmán
En diciembre de 1993, trescientos presos senderistas del penal de Canto Grande se adhirieron a las cartas de paz de Abimael Guzmán, evidenciando la división interna del PCP-SL entre quienes apoyaban el acuerdo de paz y quienes querían continuar la lucha armada.
En diciembre de 1993, trescientos presos senderistas recluidos en el penal de Canto Grande se adhirieron a las cartas de Abimael Guzmán. Este hecho ocurrió en el contexto de la división surgida al interior del PCP-SL entre los seguidores de Abimael Guzmán y su acuerdo de paz, y aquellos de 'Feliciano' que pretendían seguir desarrollando la lucha armada. La adhesión de estos presos a las cartas de paz de Guzmán representó un momento significativo en el declive de las acciones subversivas del PCP-SL en la capital. Este proceso se enmarcó en la estrategia de pacificación que siguió a la captura de Guzmán en septiembre de 1992.