Meurtre d'Antonio Cajachagua Leiva
Antonio Cajachagua Leiva, secrétaire général du syndicat des travailleurs mineurs de Morococha, fut assassiné d'une balle dans la tête en sortant d'une assemblée. Ses collègues attribuèrent l'assassinat à Sendero Luminoso en raison de son opposition aux paralysies.
El 7 de mayo de 1989, cuando salía de una asamblea, Antonio Cajachagua Leiva, secretario general del sindicato de trabajadores mineros de Morococha, fue asesinado de un disparo en la cabeza. Sus ex compañeros manifiestan que él también estaba en contra de las paralizaciones y atribuyeron el asesinato a los senderistas. Este asesinato se produjo en un contexto de intensos atentados del PCP-SL contra las instalaciones de Centromín Perú en Morococha, incluyendo la dinamitación de oficinas de relaciones industriales y tuberías de aire apenas un mes antes. El asesinato formó parte de una serie de ejecuciones de dirigentes sindicales que se oponían a las huelgas y paralizaciones impulsadas por Sendero Luminoso en los centros mineros de la región central.