Reconnaissance des corps par les proches à l'hôpital Olavegoya
Le 30 avril 1989, des proches se rendirent à l'hôpital Olavegoya de Jauja pour reconnaître les corps des victimes de l'affrontement de Molinos. Des témoignages indiquèrent que les victimes civiles étaient défigurées, tandis que les corps des subversifs ne présentaient pas de traces de torture.
El domingo 30 de abril de 1989 se permitió el ingreso de algunos familiares al Hospital Olavegoya de Jauja para que reconocieran los cuerpos de las víctimas del enfrentamiento de Molinos ocurrido el 28 de abril. Los familiares encontraron que sus paisanos estaban totalmente desfigurados, mientras que los cuerpos identificados como terroristas no presentaban señales de tortura. Este reconocimiento se realizó previo al entierro masivo que ocurrió al día siguiente, 1 de mayo, cuando 55 cadáveres de subversivos fueron trasladados al Cementerio General de Jauja. El acceso al hospital había estado fuertemente restringido por el Ejército desde el día del enfrentamiento.