Participación de mujeres en el conflicto interno peruano
Las mujeres asumieron roles de autodefensa y participación directa en la guerra, redefiniendo sus identidades y funciones tradicionales bajo las exigencias de la violencia.
Événements tirés du rapport final de la CVR (Commission vérité et réconciliation du Pérou). Ce rapport documente les violations des droits humains commises pendant le conflit armé interne de 1980 à 2000.
Las mujeres asumieron roles de autodefensa y participación directa en la guerra, redefiniendo sus identidades y funciones tradicionales bajo las exigencias de la violencia.
El PCP-SL fracasa en un intento de atacar la ciudad de Tingo María en julio de 1991, marcando un importante revés en su avance territorial en el Huallaga Central.
En 1991, las fuerzas armadas implementaron una nueva estrategia contrasubversiva en Alto Huallaga orientada a recuperar la presencia estatal y ganarse el apoyo de la población civil.
La operación que resultó en la caída de la segunda casa en importancia de Sendero Luminoso marcó el comienzo del declive de la organización terrorista.
La incorporación masiva de campesinos como «carne de cañón» por Sendero Luminoso generó una contraofensiva campesina que, a través de rondas campesinas y comités de autodefensa desde 1988-89, logró contener la expansión senderista en el campo.
Directiva de diciembre de 1989 que establece la estrategia integral de contrasubversión y reorganiza las Fuerzas Armadas en frentes contrasubversivos.
El 30 de octubre de 1989, policías se infiltraron en el anexo de San Pedro de Sulcán haciéndose pasar por militantes del MRTA, asesinando a cuatro comuneros.
En agosto de 1989, las fuerzas armadas aprobaron una nueva estrategia contrasubversiva que produjo violaciones de derechos humanos más deliberadas y planificadas, incluyendo desapariciones forzadas.
El Ministerio de Defensa publica en junio de 1989 el manual ME 41-7, documento que marca cambios en la estrategia contrasubversiva del Ejército Peruano.
Ataque de narcoterroristas a la base policial antinarcóticos más grande del Perú en Uchiza el 27 de marzo de 1989, que resultó en la rendición y asesinato de policías.
El oficial Palacios de DIRCOTE critica la falta de estrategia coordinada y lineamientos en la lucha contrasubversiva del Estado peruano.
Las Fuerzas Armadas, bajo una nueva estrategia contrasubversiva desde 1989, deterioraron la ética militar y socavaron la democracia, llevándolas a apoyar institucionalmente el golpe de Estado de Fujimori.
En 1989, durante el gobierno de Alan García, se estableció el Comando Político Militar del Huallaga como estrategia para combatir la subversión en la región.
En 1988, el Ejército salvadoreño implementó una nueva estrategia contrasubversiva con comandos entrenados y acciones cívicas funcionales que recuperó la iniciativa militar.
El Ejército tenía información de inteligencia sobre un plan del MRTA para realizar una incursión armada en Concepción, más espectacular que la ocurrida en Juanjuí en 1987.
Análisis de dos etapas de la estrategia militar contrasubversiva contra el PCP-SL y sus efectos en comunidades civiles.
El presidente Alan García decretó la suspensión temporal de las acciones de patrullaje militar en zonas declaradas en emergencia para reformular la estrategia contrasubversiva tras detectar ejecuciones indiscriminadas.
A partir de 1984, la Infantería de Marina organizó los primeros comités de autodefensa campesina en el valle del Apurímac, estableciendo un Comité de Defensa Civil con sede en Pichiwillca.
Análisis del concepto de guerra política como estrategia que busca ventajas militares a través de cambios psicológico-ideológicos sin necesidad de violencia directa.
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