Reformas constitucionales y debilidades del sistema judicial peruano
El sistema judicial peruano enfrentaba deficiencias estructurales e institucionales que limitaban su capacidad para hacer frente al conflicto armado iniciado en 1980.
El sistema judicial peruano presentaba históricamente circunstancias y estructuras inadecuadas, incluso después de intentos de reforma durante el gobierno militar. La Constitución de 1979 avanzó al crear el Consejo Nacional de la Magistratura como órgano autónomo, pero no eliminó la intromisión del Poder Ejecutivo y Legislativo en la selección de magistrados, vulnerando así la separación de poderes. La deficiente organización judicial consagrada en la Ley Orgánica del Poder Judicial, la falta de autonomía e independencia, la insuficiencia de recursos económicos y la ausencia de seguridad para los funcionarios judiciales impedían que el sistema generara las condiciones necesarias para hacer frente a fenómenos complejos como el rápido desarrollo del conflicto armado.