Corruption and Human Rights Violations in Peru under Fujimori and Montesinos
During the late 1990s, the Peruvian government under President Alberto Fujimori and his advisor Vladimiro Montesinos engaged in significant corruption and human rights violations. Funds were diverted to the National Intelligence Service (SIN) under the guise of combating subversion, but were instead used for illegal activities such as phone tapping, media manipulation, and sabotage of political opposition. Despite mounting allegations against Montesinos, the U.S. continued to support Peru's anti-drug efforts, with General Barry MacCaffrey publicly praising the SIN in 1999.
Los fondos del SIN fueron desviados a través de envíos periódicos desde direcciones de inteligencia militar y policial, así como mediante resoluciones supremas secretas que autorizaban gastos de operaciones encubiertas. Estos recursos se utilizaron para interceptación telefónica, vigilancia de opositores al régimen, pagos a propietarios de medios de comunicación, operaciones de sabotaje contra la oposición y otros delitos. Montesinos utilizó estos fondos del SIN como fuente de dinero para mantener a Fujimori en el poder mediante actos de corrupción sistemática, operaciones especiales de inteligencia y montajes psicosociales que llegaron a niveles impredecibles.