Massacre of the Prisons in Lima
In June 1986, a massacre occurred in the prisons of Lima, marking a significant turning point in the armed conflict in Peru. This event undermined the possibility of a counter-subversive strategy that respected human rights, as promised by President Alan García. The massacre aligned with the strategy of the Communist Party of Peru - Shining Path (PCP-SL) to 'induce genocide,' ultimately strengthening their resolve and portraying the event as a political defeat for the government.
En junio de 1986, la masacre de los penales de Lima representó un punto de quiebre en el conflicto armado peruano. El evento echó por tierra la posibilidad de una estrategia contrasubversiva respetuosa de los derechos humanos, tal como había prometido el presidente Alan García con su lema "No combatiremos la barbarie con la barbarie". Paradójicamente, la masacre resultó contraproducente respecto al PCP-SL, pues coincidió con su estrategia de "inducir genocidio" y fortaleció su voluntad de lucha. A pesar de críticas internas, Abimael Guzmán consideró la matanza de los presos como una derrota política del gobierno aprista y una victoria del PCP-SL.