Grève armée de 89
Paro armado implementado por el PCP-SL en 1989 en el Alto Huallaga para controlar el mercado de drogas y forzar el alza de precios de la pasta básica de cocaína. El evento marcó el inicio de una política más violenta contra traqueteros que desacataban las órdenes del PCP-SL.
A partir del paro armado del 89, el PCP-SL comenzó a matar traqueteros supuestamente por haber desacatado la orden de no comprar droga, aunque en la práctica nunca faltaban justificaciones para eliminar a los acopiadores. Las prohibiciones sobre la compra/venta y transporte de droga se implementaban a través de los paros armados, cuya función principal ya no era impedir el ingreso de fuerzas del Estado al valle, sino forzar un alza en el precio de la pasta básica de cocaína (PBC). El paro duró entre veinticuatro y cuarentiocho horas, y durante la huelga una patrulla de la UMOPAR llegó de Tingo María a enfrentarse con un grupo de huelguistas reunidos en el cruce de Aucayacu con la Marginal. Las matanzas, los abusos y los intentos de controlar precios e interferir en las prácticas del mercado de la droga crearon un malestar creciente entre los narcos y contribuyeron a que algunos de ellos vieran al PCP-SL como su enemigo principal.