Finalisation des négociations avec Shell sur Camisea
El gobierno peruano finalizó las negociaciones con Shell para la explotación del gas de Camisea el 31 de agosto de 1988, tras vencerse el plazo del acuerdo de bases. Esta decisión se dio en medio de protestas regionales del Cuzco contra el contrato.
El 31 de agosto de 1988, el gobierno peruano dio por finalizadas las negociaciones con la empresa Shell para la explotación del gas de Camisea, al haberse vencido el plazo que estipulaba el respectivo acuerdo de bases suscrito a inicios de año. Esta decisión se produjo en un contexto de tensión política y económica durante el gobierno de Alan García Pérez. Anteriormente, en abril de 1988, el Frente Unitario de Defensa de los Intereses del Cuzco había encabezado protestas frente al contrato con Shell sobre Camisea, evidenciando la controversia regional que rodeaba este proyecto energético. La finalización de las negociaciones marcó un punto de inflexión en la política energética del gobierno aprista.