Crisis del Sistema Judicial Peruano: Autonomía y Recursos Insuficientes
El sistema judicial peruano enfrentó una crisis estructural por falta de autonomía, insuficiencia presupuestaria y deficiencias organizativas que comprometieron su capacidad de funcionamiento.
El Poder Judicial peruano sufrió medidas que afectaron su autonomía y una asignación de recursos económicos insuficiente, quedando sujeto a las decisiones del Poder Ejecutivo que mostró escasa disposición para proveer fondos necesarios. Esta situación agudizó la falta de independencia judicial, la precariedad infraestructural, la falta de preparación de jueces y fiscales, salarios bajos, corrupción y sobrecarga procesal. Perú invertía apenas 5.6 dólares anuales por habitante en justicia, cifra muy inferior a la de otros países andinos. La organización irracional del sistema, con un número ínfimo de fiscales respecto a la carga procesal, constituyó un factor predominante en el fracaso judicial en la represión del terrorismo e implicó una amenaza a los derechos fundamentales de las personas procesadas.