El giro estratégico de Abimael Guzmán hacia negociaciones de paz
Cambio radical de Abimael Guzmán en su postura respecto al diálogo y las negociaciones de paz, contradictorio con sus anteriores pronunciamientos sobre la guerra popular.
En marzo de 1990, Abimael Guzmán había afirmado que debía cumplir lo prometido a sus militantes o sería considerado traidor. Sin embargo, en un giro estratégico posterior, cambió su posición y comenzó a plantear el diálogo y la solución política como opción, inicialmente sin reconocer que el momento militar no había llegado para ello. Este viraje sometió a prueba la fe de los militantes por la contradicción entre lo que su líder había sostenido anteriormente y su nuevo enfoque que buscaba negociaciones de paz con el Estado, un cambio que causó tensiones internas en la organización.