Represión militar y tortura en Cceschua
Las autoridades militares llegaron a Cceschua acusando a los pobladores de participar en el ataque de Erusco, sometiendo a aproximadamente 20 varones a maltratos físicos y psicológicos.
Tras comprobar que la mayor parte de la población se encontraba en Cceschua, las autoridades militares se dirigieron a dicho lugar llevando como guía al detenido Marcial Crisóstomo de la Cruz. En el lugar denominado Ccahuaypampa, los soldados reunieron a todos los pobladores y los responsabilizaron de haber participado en el ataque de Erusco, exigiéndoles que devuelvan las armas. Los varones jóvenes y adultos seleccionados, aproximadamente 20, fueron maltratados físicamente, incluso con armas en la boca, con el propósito de que acepten haber participado en el ataque subversivo. Las agresiones físicas y psicológicas se realizaron mediante interrogatorios sobre la muerte de soldados y paradero de armas, mientras las mujeres fueron obligadas a retirarse amenazadas con sufrir los mismos maltratos.