Motín en Penal de Lurigancho
El 4 de octubre de 1985, internos del penal de Lurigancho se amotinaron para evitar una requisa, resultando en 30 muertos durante la represión de la Guardia Republicana.
El 4 de octubre de 1985, los internos del penal de Lurigancho se amotinaron para evitar una requisa. La Guardia Republicana reprimió el motín con un saldo de 30 internos muertos. El ministro de justicia Luis González Posada argumentó ante la cámara de diputados que los internos fueron quemados por sus propios compañeros. Este incidente reflejaba la debilidad de la autoridad penitenciaria ante el control que ejercía el PCP-SL en las cárceles.