Censo militar y redadas en comunidad ocupada
Los militares implementaron un censo exhaustivo de la población y realizaron redadas periódicas para capturar a indocumentados durante su ocupación de nueve años.
Al llegar a la localidad, los militares elaboraron un censo detallado donde registraban nombres, direcciones y procedencias de todos los pobladores, práctica que se realizaba periódicamente. Posteriormente iniciaron redadas constantes en las que detenían a personas sin documentos y las llevaban a la Base Militar para una primera selección. Estas operaciones se caracterizaban por la ocupación de esquinas estratégicas y la requisa de documentos, durante las cuales los militares acusaban a los capturados de ser terroristas, generando pánico y confusión entre la población civil.