Desafíos de agua y saneamiento en Raucana
La población de Raucana enfrentó una década de severas condiciones de insalubridad hasta que en 2002 se instalaron finalmente redes de agua y desagüe.
Los pobladores de Raucana sufrieron durante años por la falta de acceso a agua potable, viéndose obligados a buscarla en comunidades vecinas como San Antonio y San Gregorio. Tras explorar el subsuelo, descubrieron depósitos de agua a 17-18 metros de profundidad que resultaron aptos para consumo humano. La comunidad organizó faenas dominicales para excavar ocho pozos, uno por sector, utilizando herramientas manuales y técnicas de contención de derrumbes. Los servicios higiénicos se construyeron inicialmente de forma colectiva, pero con el tiempo la proliferación de silos individuales contaminó las corrientes de agua subterránea, problema que intentaron resolver sin éxito mediante cloro y posteriormente con tanques de rebote. Las redes de agua y desagüe no se instalaron hasta 2002, dejando a la población viviendo durante una década bajo condiciones severas de insalubridad.