Violencia y redistribución de tierras en la región del Pampas
Durante el proceso de violencia en la cuenca del Pampas, las haciendas cooperativas fueron parcialmente redistribuidas entre socios beneficiarios, mientras que pequeños fundos como Ayzarca permanecieron bajo control de gamonales asesinados por Sendero Luminoso.
Al iniciarse la violencia, las haciendas existentes en el bolsón cañero del Pampas eran cooperativas en quiebra parcialmente parceladas por socios beneficiarios, reduciendo el latifundio a pequeños fundos como San Agustín de Ayzarca de 48 hectáreas. Los gamonales de viejo y nuevo cuño, identificados como propietarios de recursos en comunidades como Airabamba, Aisarca y Urpihuata, fueron blanco de acciones armadas de Sendero Luminoso que buscaban desmantelar las bases semifeudales del Estado. Las comunidades de Cangallo y Víctor Fajardo constituían bolsones campesinos con débil articulación al mercado y marginación estatal, caracterizados por la ausencia de infraestructura básica.