Golpe de abril de 1992 en Perú
En abril de 1992 se produjo un golpe de Estado que demostró la incapacidad del Congreso democrático para controlar las fuerzas fácticas del país y detener los errores en las políticas contrasubversivas.
Entre 1990 y 1992, el Congreso peruano intentó impulsar un mayor desarrollo institucional y participar activamente en el combate a la subversión, ante la ausencia de mayoría parlamentaria gobiernista. Sin embargo, como quedó demostrado con el golpe de abril de 1992, estos esfuerzos resultaron insuficientes para controlar a las fuerzas fácticas del país. El Congreso democrático fracasó en su posibilidad constitucional de corregir los errores en las políticas contrasubversivas y encaminarlas hacia propuestas que permitieran recuperar la autoridad del Estado mediante una respuesta rápida, eficiente y respetuosa del Estado de Derecho.