Ejecuciones extrajudiciales en Lurigancho y El Frontón
Operaciones militares en penales donde se realizaron ejecuciones extrajudiciales de internos ya rendidos, con uso desproporcionado de armamento y posterior encubrimiento de delitos.
Durante el debelamiento de motines en los penales de Lurigancho y El Frontón, las fuerzas encargadas cometieron ejecuciones extrajudiciales. En Lurigancho se fusilaron más de 90 internos ya rendidos con disparos en la nuca. En El Frontón, la Marina detonó el Pabellón Azul sabiendo que había internos con vida en su interior. El Informe Ames documentó que se utilizó armamento pesado desproporcionado (bazucas, cañones, explosivos) y se intentó encubrir los crímenes. El informe atribuyó responsabilidades al Presidente Alan García, ministros, oficiales militares y autoridades penitenciarias, pero los procesos judiciales no investigaron adecuadamente los hechos.