Golpe de Estado del 5 de abril de 1992
Ruptura democrática y constitucional del 5 de abril de 1992 que disolvió el Congreso y reestructuró el poder judicial, con respaldo popular mayoritario.
Las Fuerzas Armadas fueron el soporte fáctico del golpe del 5 de abril, mientras que la opinión pública convalidó la ruptura democrática y constitucional. El 71% de la población aprobó la disolución del Congreso y el 89% la reestructuración del poder judicial. Para la mayoría de la población (51%), el régimen que se iniciaba era considerado como democrático, interpretación que reflejaba la tendencia presidencialista en la historia política peruana. El respaldo popular se produjo en un contexto de crisis creciente, con problemas económicos graves, epidemia de cólera y desprestigio de los partidos políticos.