Motín en penales y respuesta de las Fuerzas Armadas (junio 1986)
Militantes del PCP-SL se amotinaron en tres penales peruanos el 18 y 19 de junio de 1986, resultando en 244 muertes tras la intervención de las Fuerzas Armadas ordenada por el gobierno de García.
El 18 y 19 de junio de 1986, militantes del PCP-SL ejecutaron amotinamientos coordinados en tres penales: El Frontón, Lurigancho y Santa Mónica, aprovechando la cobertura mediática del congreso de la Internacional Socialista en Lima. El gobierno de Alan García encargó a las Fuerzas Armadas sofoccar el motín, operación que resultó en 244 personas muertas. El MRTA condenó estos hechos como violaciones de derechos humanos, citándolos posteriormente como justificación para reanudar sus acciones político-militares contra el gobierno aprista.