Tortura y ejecución de civiles por Sendero Luminoso en Paraíso
Sendero Luminoso ejecutó a civiles mediante torturas progresivas y obligó a la población local a participar en los asesinatos como mecanismo de control total.
En 1987, aproximadamente 300 miembros de Sendero Luminoso llegaron al campo de Paraíso y ejecutaron a dos civiles mediante tortura progresiva. Los guerrilleros obligaron a una joven de 17 o 18 años a apuñalar a una víctima mientras la población observaba bajo vigilancia armada. La estrategia de Sendero consistía en involucrar a toda la población en las torturas y asesinatos para crear un punto de «no retorno» de obediencia total. Los guerrilleros también forzaban a los civiles a participar directamente en los asesinatos y a mancharse con la sangre de las víctimas como método de sometimiento y creación de culpabilidad compartida.