Inocentes con rostro - Columna de opinión
La aprobación de una ley que permitirá liberar a inocentes condenados o procesados por terrorismo, es un paso importante para empezar a reparar gravísimos errores cometidos en los últimos cuatro años. Después de un largo período de lenidad judicial, en que se absolvía a terroristas confesos -o se les aplicaba penas irrisorias-, se pasó en 1992 al extremo opuesto, estableciendo el aberrante sistema de los jueces sin rostro que han condenado casi indiscriminadamente a culpables e inocentes. Publicado el 20 de junio de 1996.