Para no olvidar. Testimonios sobre la violencia política en el Perú
Durante las últimas décadas el Perú ha vivido una de las experiencias más dolorosas de su historia republicana: el fenómeno de la violencia política. En dicho período se exacerbaron seculares conflictos y desataron fuerzas siniestras que produjeron, ante nuestra perplejidad, escenas de muerte, dolor y desesperanza. La violencia se impuso sobre el conjunto de la sociedad peruana y afectó con mayor crudeza a las poblaciones más pobres, excluidas y étnicamente diferenciadas. Las consecuencias más dramáticas habrían sido (de acuerdo con estimados de los organismos de derechos humanos y la Defensoría del Pueblo) unas 40 mil personas muertas, 10 mil desaparecidas, el desplazamiento forzado por más de medio millón de personas y pérdidas materiales calculadas en 26 millones de dólares, aproximadamente. La frialdad de las cifras es más que evidente: el Perú vivió una espantosa guerra que, por incomprensible y aún desconocidas razones, los peruanos hemos preferido silenciar. Probablemente el peso de los traumas históricos, las diferencias étnicas y regionales, y las desigualdades sociales, entre otros temas, ayuden a comprender la densidad y complejidad de esta guerra. (Extracto presentación).