Rostros de la guerra = The faces war
El fotógrafo argentino Alejandro Balaguer recaló en el semanario peruano Caretas, pensando que sería por una temporada. Pero la revista le encargó comisiones que lo internaron en los andes y en la selva, permitiéndole asimilar y documentar un mundo de dramas antiguos y de germinaciones históricas. En suma, lo que ha ido marcando la versión de Balaguer no solo han sido las calles violentas de Lima y su torbellino político y social, sino el país milenario de etnias perdidos en los siglos que surgen de Ayacucho en las rondas campesinas, aparecen entre los sembríos de coca del Huallaga y tras las armas de Huancayo y en las migraciones de refugiados. Épicas y compasivas son las fotografías de Balaguer. Rostros de campesinos curtidos como el cuero. Famélicas mujeres ronderas armadas de rejones. Soldados y beatas. Todo ha sido registrado con sensibilidad y respeto, el lente de este nuevo indígena que es Alejandro Balaguer. (Extracto presentación).