Toward a Nation of Citizens
En 1980 Sendero Luminoso inició una terrible espiral de violencia en el país trayendo muerte, destrucción y zozobra; el estado respondió con una represión indiscriminada que produjo múltiples violaciones de los derechos humanos, sobre todo de la población más pobre. El miedo, la desconfianza, el dolor y el desamparo se extendieron en nuestra patria. Es de esto de lo que se trata cuando hablamos de reconciliación, de crear las condiciones para que no repita en el Perú un conflicto sangriento. Para lograrlo tenemos que construir una ciudadanía plena para todos los peruanos y peruanas, es decir, lograr que todos gocen de los mismos derechos y oportunidades, no solo en el papel sino en la realidad. La tarea de reconciliación sin embargo, no es nada fácil; se encuentra plagada de obstáculos. Estamos en una sociedad post-conflicto. Las heridas siguen abiertas y hacen que muchos no quieran hablar aun de reconciliación; antes necesitan con razón, saber la verdad sobre sus familiares desaparecidos o encontrar justicia para las víctimas de los crímenes y violaciones de los derechos humanos. Además la reconciliación no se puede lograr de un día para otro va a tomar tiempo, porque exige reconocer lo que ha sucedido durante esta guerra interna. (Extracto presentación).