Perú, 1980-1993. Fuerzas armadas, subversión y democracia
En el Perú la redefinición del papel de las Fuerzas Armadas luego de la transición democrática (1978-80) tuvo lugar en el contexto de una guerra interna excepcionalmente virulenta para los estandartes latinoamericanos, desatada a partir de 1980 por el Partido Comunista del Perú- Sendero Luminoso. El destino de la transición democrática y de las relaciones cívico-militares estuvo por tanto, desde un principio, ligado al problema de la violencia política. A partir de 1983, los gobiernos entregaron la conducción de la guerra contra SL a las FFAA, que adquirieron de facto amplísimos poderes en las provincias que iban siendo declaradas en Estado de Emergencia. Hacia 1990, en medio de una hiperinflación que pulverizaba el presupuesto militar, una crisis política que deslegitimizaba al conjunto de partidos y favorecía el avance de SL, la brecha entre prerrogativas y responsabilidades tendió a volverse incompatible con la persistencia de un régimen democrático, aunque esto no fuera claramente percibido por la opinión pública ni por la clase política. En las siguientes páginas, conforme se haga un recuento de las relaciones entre civiles y militares durante trece años- de 1980 a 1993-, se amplían estos argumentos.