Women's Involvement in the Peruvian Internal Conflict
During the Peruvian internal conflict, women, particularly widows and single mothers, were compelled to take on roles traditionally held by men, including self-defense and conflict resolution. In May 1993, Tarcila Rojas Llacctahuamán, known as Comanda Tarcila, became a commander of the Civil Defense Committees (CAD) in Ticllas, where women were trained in weaponry and participated in patrols alongside men. This shift was partly due to the absence of men and a strategic change by the military to involve local civilians.
Durante el conflicto interno, las mujeres viudas y madres solteras fueron empujadas a redefinir sus roles y asumir labores de autodefensa tanto en vigilancia como en resolución de conflictos comunales. En casos excepcionales como el de Tarcila Rojas Llacctahuamán, quien se convirtió en comandante de CAD en 1993, las mujeres fueron capacitadas en el manejo de armas y participaron en patrullas junto a los varones. Sin embargo, la participación activa de las mujeres en la guerra quedó marginada en la memoria oficial, que privilegia la figura del guerrero masculino. Esta intervención directa representó una carga adicional a sus tareas tradicionales de reproducción y cuidado de hijos.