Fujishock and Subsequent Political Developments in Peru
In August 1990, shortly after Alberto Fujimori assumed the presidency of Peru, a radical economic adjustment program known as the 'fujishock' was implemented. This program aimed to stabilize the economy but lacked provisions for social welfare, leading to significant economic hardship for the population. Despite this, a significant portion of the population supported the measures. The political climate further deteriorated with the issuance of a controversial decree granting amnesty for human rights violations, which was later annulled by the Senate, escalating tensions between Fujimori and the legislative and judicial branches.
Tras asumir la presidencia, Fujimori anunció a Juan Carlos Hurtado Miller como primer ministro, quien reveló la necesidad de aplicar medidas de ajuste económico. El nuevo gobierno realizó una purga en la Policía, apartando más de 300 oficiales allegados al ex ministro del interior del APRA Agustín Mantilla. El acto decisivo fue el «fujishock» en agosto: un programa radical de ajuste económico sin previsión de programas sociales, aplicado sin resistencia de la población. Esta medida fortaleció a Fujimori y Montesinos frente a las Fuerzas Armadas, consolidando el control político necesario para futuros pasos hacia el golpe de Estado.