Purge of Peruvian Police Officers in 1990
In 1990, the Peruvian government initiated a significant purge of the National Police, retiring 350 officers, including generals, colonels, and commanders, under the pretext of 'renewing ranks.' This action was perceived as politically motivated, aiming to replace officers with those more aligned with the ruling party. This action was perceived as politically motivated, aiming to replace officers with those more aligned with the ruling party. The decision led to unrest within the police force and was later challenged in court, resulting in the reinstatement of some officers.
En julio de 1990, durante el gobierno de Fujimori, se llevó a cabo una purga masiva en la Policía Nacional que afectó a 350 oficiales, entre generales, coroneles y comandantes. Específicamente, fueron pasados a retiro 26 generales de la Policía Nacional, 12 de la Policía General, 11 de la Policía Técnica, dos de la Policía de Seguridad y uno del Cuerpo Jurídico. Entre los nueve tenientes generales dados de baja se encontraban oficiales como Rubén Romero Sánchez, César Ramírez Pérez y otros señalados como allegados al gobierno anterior. Posteriormente, en octubre de 1990, la Corte Superior de Lima ordenó la reposición de algunos oficiales como el general Raúl Chávez Gonzáles y el coronel Víctor Cancino Rincón, quienes dirigían investigaciones sobre narcotráfico vinculadas al asesor Vladimiro Montesinos.