Torture and Detention of Porfirio Suni Quispe
Porfirio Suni Quispe was detained and tortured by police in Ayaviri, Peru, following an attack on the Crucero police station by Sendero Luminoso on August 5, 1988. The police sought to extract a confession from Suni, accusing him of being a collaborator with the insurgent group. His detention and subsequent disappearance prompted a response from human rights organizations, including Amnesty International, which campaigned for his release.
Porfirio Suni Quispe fue conducido al puesto policial de Ayaviri donde fue sometido a torturas sistemáticas: lo golpearon, le amarraron los dedos con soguilla causándole dolor severo, lo desnudaron y lo sumergían en agua provocando asfixia. La policía buscaba que confesara ser miembro de Sendero Luminoso y coordinador en Crucero, así como que incriminara al sacerdote Berto Muriel Pino como asesor de la organización. Bajo tortura, Suni reconoció falsamente ser coordinador de Sendero Luminoso, aunque posteriormente aclaró que algunos nombres implicados los había inventado. Su desaparición inicial generó movilización de organizaciones de derechos humanos, la iglesia y Amnistía Internacional, quien lo adoptó como "preso de conciencia".