Execution of Cayara and Erusco Residents
On May 18, 1988, several residents of the communities of Cayara and Erusco were detained by military forces due to their names being on a list of suspected subversives. Among those detained were Samuel García, Alejandro Echeccaya García, and Jovita García Suárez, who were later executed. The bodies were initially buried in secret, but later exhumed, revealing evidence of their execution by military forces.
El 18 de mayo de 1988, las fuerzas del orden detuvieron a Samuel García, Alejandro Echeccaya García y Jovita García Suárez, cuyos nombres figuraban en una lista negra de presuntos elementos subversivos. Los comuneros fueron encerrados en la Escuela de Erusco durante tres días y posteriormente conducidos a la parte alta de la comunidad donde fueron ejecutados. El 10 de agosto de 1988, el Fiscal Carlos Escobar Pineda exhumó los cuerpos en el cerro Pucutuccasa, encontrando tres cadáveres. Sin embargo, cuando retornó el 18 de agosto, comprobó que dos de los cuerpos habían desaparecido, evidencia de que fueron sustraídos por autoridades militares para impedir que las investigaciones demostraran que las personas fueron golpeadas, torturadas y luego asesinadas.