Assault on SAIS Sollocota and the Death of Olivares
On January 20, 1990, Olivares led a group of approximately 30 insurgents in an assault on SAIS Sollocota. The attack was repelled by the National Police stationed there, leading to a pursuit that resulted in the death of Olivares and four of his comrades. This event marked the end of Olivares' influence, who was considered one of the most notorious terrorists in the Altiplano region.
Ensoberbecido por sus éxitos anteriores, Olivares lidera una columna de aproximadamente 30 insurgentes en un asalto contra la SAIS Sollocota en la madrugada del 20 de enero de 1990. El destacamento de la Policía Nacional logra repeler el ataque, y los atacantes se dividen en grupos para replegar. Las fuerzas del orden persiguen a los insurgentes y hacia el mediodía alcanzan al grupo encabezado por Olivares, quien muere junto con cuatro de sus compañeros. Con su muerte terminaba el mito de Olivares, considerado por la prensa como el terrorista más sanguinario del Altiplano.