La herencia maldita

Como casi todas las dictaduras, la que Fujimori y Montesinos instalaron en el Perú en 1992, en complicidad con una cúpula de militares felones, se termina en el descrédito, la payasada y el caos. Aunque, desde el fraude electoral de abril para prolongar el régimen autoritario hasta el 2005, y la formidable reacción de protesta que ello motivó -su clímax fue La Marcha de los Cuatro Suyos- era previsible que el gobierno ilegítimo no duraría, pocos podían imaginar que su desmoronamiento sería tan inminente y grotesco.

Autor
VARGAS LLOSA, Mario
Editorial
CARETAS
Fecha
2000
Fuente
CVR - Hemeroteca
ID de referencia
articulo-588