Refugio asháninka tras un ataque perpetrado por Sendero Luminoso en 1991
Refugio asháninka tras un ataque perpetrado por Sendero Luminoso en 1991. Durante más de diez años los senderistas mantuvieron en cautiverio a una gran parte de la población asháninka, sometiéndola a trabajos forzados, alimentación insuficiente y adoctrinamiento obligatorio. Cientos de nativos fueron masacrados y poblaciones enteras perdieron sus cultivos, animales y viviendas. Sin embargo, el pueblo asháninka logró organizarse en rondas de autodefensa y oponer resistencia al control que pretendían imponerles tantos Sendero Luminoso como el MRTA.