Segundo Congreso del PUM (octubre 1988)

En su segundo congreso de octubre de 1988, el PUM diagnosticó una crisis inminente del régimen democrático y propuso un «viraje global» hacia una estrategia insurreccional, generando tensiones internas entre sectores moderados y radicales del partido.

El segundo congreso del PUM, realizado en octubre de 1988, se llevó a cabo en un contexto de radicalización de la izquierda legal, interpelada por la acción del PCP-SL y el MRTA. El congreso diagnosticó que el país se dirigía inexorablemente hacia una quiebra del régimen democrático y la militarización, proponiendo un «viraje global» del partido y de la Izquierda Unida para enfrentar una confrontación que se vislumbraba con desenlace militar hacia 1990. Esta proposición implicó tensiones significativas dentro del PUM, donde dirigentes moderados como Santiago Pedraglio cuestionaron la necesidad de organizar una estrategia insurreccional, argumentando que la violencia representaba un factor de derrota para el movimiento popular.

Ubicación: Peru