El cisma prochino de 1964 en el PCP peruano
La escisión prochina del PCP en 1964 ofreció un discurso radical alternativo que se distanciaba de la influencia soviética y cuestionaba la estrategia de negociación del partido tradicional.
En 1964 se produjo una escisión en el Partido Comunista Peruano de orientación prochina que representó una alternativa radical frente al discurso del viejo PCP. El maoísmo promovió un distanciamiento de la esfera de influencia soviética y denunció la estrategia internacional de negociación y distensión soviética. Los maoístas tomaron distancia del PCP tradicional, que seguía un camino de inclusión y participación en el sistema político, canalizando las luchas gremiales hacia la negociación y contención de su radicalidad, particularmente durante el apoyo crítico al Gobierno del General Velasco Alvarado (1968-1975). Los grupos maoístas continuaron defendiendo su ideología en años posteriores, proporcionando una alternativa radical verbal frente a las experiencias de lucha armada de las décadas siguientes.