La influencia de Montesinos en la reestructuración militar y el SIN
Montesinos manipuló los ascensos militares, extendió su influencia en instituciones clave y fortaleció el SIN para consolidar su poder bajo el gobierno de Fujimori.
Montesinos ideó estrategias para convencer a Fujimori de destituir oficiales institucionalistas y promover a otros manejables, mientras montaba una red propia de espionaje en el Ejército. Extendió su influencia en el Poder Judicial, la Fiscalía y negocios del narcotráfico, corrompiendo oficiales para hacerlos chantajeables. Desde junio de 1991, preparó decretos legislativos sobre pacificación que respondían a intereses personales y a la estrategia contrasubversiva, logrando que Fujimori aceptara elevar la categoría del SIN para centralizar el control de los servicios de inteligencia militares y policiales. En diciembre de 1991, promovió al general Nicolás Hermoza a la Comandancia General del Ejército, quien aceptó sus condiciones incluido el golpe planeado para el año siguiente.