Suspensión Unilateral de Acciones Militares del MRTA
El MRTA suspendió unilateralmente sus acciones militares contra el gobierno y el APRA en 1990, como gesto de flexibilidad y disposición al diálogo, aunque se reservó el derecho de acciones político-militares contra el imperialismo y las fuerzas represivas.
En 1990, la dirección del MRTA decidió suspender toda acción militar contra el gobierno y el partido aprista como demostración de flexibilidad y disposición al diálogo, esperando evitar un baño de sangre. Esta medida fue acompañada de un pedido de diálogo condicionado a la liberación de prisioneros políticos, la conformación de una Comisión de Paz y el establecimiento de bases mínimas de justicia. Los emerretistas buscaban ganarse las simpatías de sectores que votaron por APRA e IU, diferenciarse del PCP-SL y consolidar su presencia política presentándose como una organización dialogante. Sin embargo, la suspensión provocó desconcierto en la militancia del MRTA y, en el corto plazo, las acciones contra blancos del imperialismo y empresas grandes impidieron el diálogo con el gobierno.