Expansión de poderes presidenciales y del SIN en Perú
El régimen de Fujimori amplió los poderes presidenciales y del SIN para asumir funciones de control de delincuencia aplicando procedimientos de terrorismo a delitos comunes.
En 1998, ante denuncias sobre operaciones especiales del SIN, Montesinos impulsó un proyecto audaz para expandir los poderes presidenciales y del SIN. El presidente Fujimori anunció que estas instituciones se encargarían de la lucha contra la delincuencia común, aprovechando la inseguridad poblacional. El Congreso otorgó facultades especiales al Ejecutivo, quien respondió con decretos-leyes que crearon la categoría de «terrorismo agravado» para delitos que empleasen munición de cierto calibre, explosivos u organizaciones que amenazasen la seguridad nacional. Así se aplicaban a delitos comunes normas similares a las de los decretos-leyes de noviembre de 1991.