Renuncia del ministro del Interior Fernando Rincón
Fernando Rincón renunció como ministro del Interior en abril de 1983, tras fuertes críticas por la matanza de Uchuraccay y violaciones de derechos humanos. Su salida ocurrió en un contexto de intensa violencia política en Ayacucho.
En abril de 1983, Fernando Rincón renunció a su cargo como ministro del Interior. Esta renuncia se produjo en un contexto de intensa crítica hacia su gestión, particularmente por la matanza de Uchuraccay ocurrida en enero de ese año y por las sistemáticas violaciones de derechos humanos denunciadas durante su periodo. A pesar de las críticas provenientes de la oposición y diversos medios de prensa, en febrero de 1983 Rincón había recibido el respaldo del gobierno de Fernando Belaunde Terry. Su renuncia se dio en medio de una grave crisis de violencia política y una ofensiva militar en las zonas rurales de Ayacucho.