Adopción de la estrategia de conflicto de baja intensidad por las Fuerzas Armadas peruanas

En 1988, las Fuerzas Armadas peruanas adoptaron sistemáticamente la estrategia de conflicto de baja intensidad recomendada por Estados Unidos para librar operaciones especiales respetando derechos humanos.

Las Fuerzas Armadas peruanas inicialmente rechazaban las nuevas tendencias estratégicas por considerar que desacreditaban su ideología institucional de militarismo reformista. Solo después de 1988 adoptaron sistemáticamente la estrategia de conflicto de baja intensidad recomendada por Estados Unidos, preparándose para librar una guerra de operaciones especiales orientada a respetar los derechos humanos de la población mayoritaria y aislar socialmente a los subversivos. Esta estrategia combinaba control riguroso del uso de la fuerza con enfrentamiento político a los subversivos mediante acciones cívicas, operaciones militares destinadas a ganar el favor de la población a través de servicios básicos y obras de infraestructura local durante las operaciones de combate.

Fuente: Página 310
Ubicación: Peru